¡No al agua embotellada!

Debo reconocer que hace unos años, antes de tener un Berkey, siempre compraba agua en botellas de plástico en el supermercado de turno. El agua de la marca "Bezoya" era mi agua preferida.

Igual era un poco ignorante, un comprador feliz, pero nunca pensé en todo lo que mi compra significaba para nuestro medio ambiente, mi salud, el gasto energético innecesario que supone y la creciente privatizacion de recursos públicos por parte de grandes empresas, muchas veces multinacionales, como Pepsi, Coca Cola o Danone.

No me gustaba comprar botellas de agua: eran muchas botellas en verano y el camino del supermercado a casa se hacía largo y el sabor tampoco es nada del otro mundo. Podemos concluir que agua en botellas de plástico es una muy mala solución, pero no veía otra alternativa ya que el agua del grifo me parece poco apto para mi salud. Era un mal necesario.

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Sabiendo que la venta mundial de agua embotellada sigue aumentando me parecía una buena idea examinar de nuevo (en líneas globales y sin demasiadas pretensiones) por qué comprar agua embotellada no es la mejor solución. Ni para nosotros, ni para las demás especies en este planeta.

1) El agua embotellada se tiene que transportar a sus lugares de consumo, en ocasiones a cientos o miles de kilómetros lo cual supone un daño medio ambiental real.

2) El envasado del agua requiere también combustibles no renovables. La mayoría de las botellas están hechas de polietileno tereftalato (PET, http://es.wikipedia.org/wiki/Politereftalato_de_etileno), un plástico derivado del petróleo. Con el paso del tiempo, este tipo de plásticos acaba desprendiendo determinadas sustancias, perjudiciales para la salud, de ahí que se recomienda evitar rellenarlas o guardarlas de manera prolongada.

3) Gran parte de estos envases acaba en la basura sin que lleguen a reciclarse. Todos hemos visto las imágenes de botellas de plástico flotando en el mar. Una botella de este plástico abandonada en un entorno natural puede tardar hasta 1.000 años en biodegradarse. Echa un vistazo al siguiente video:

Por mi parte soy feliz de haber encontrado una alternativa a esta plastificación del agua, ese matrimonio extraño entre lo "natural" y "químico". ¡Y todo eso sin tener en cuenta el dinero que me ahorro! :)

¡Feliz día!

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