La importancia de filtrar el agua de ducha

Ducharse puede ser una manera agradable de empezar el día o una forma de refrescarnos cuando las temperaturas suben en verano. Aunque una ducha suele formar parte de un estilo de vida saludable, no siempre somos conscientes de los riesgos que puede conllevar hacerlo con un agua tratada inadecuadamente.

El agua del grifo (y por consiguiente de la ducha) contiene altos niveles de cloro, ¡a veces incluso en cantidades superiores a las que se consideran seguras en una piscina! Este químico puede tiene efectos perjudiciales para la piel, aun cuando la manifestación de los síntomas varíe por persona. Entre otras, puede provocar sequedad, arrugas, sarpullidos, picores y el envejecimiento prematuro de la piel. Pero más alarmantemente, el cloro está ligado a temas de salud incluyendo el asma, la bronquitis, el cáncer de vejiga y de mama.

Aunque el contacto físico con el cloro en el agua de por sí ya es peligroso, la forma de contacto más nociva es a través de la inhalación del cloro en forma de vapor. En tal caso, la absorción al torrente sanguíneo ocurro de manera mucho más rápida que mediante el contacto tópico o incluso a través de la digestión. Según la EPA (US Environmental Protection Agency o Agencia de Protección Medioambiental de los Estados Unidos), cada hogar en los EEUU tiene niveles elevados de cloroformo en el aire debido al vapor que proviene de la ducha.

El Filtro de Ducha Berkey ™ elimina todos los tipos del cloro del agua de ducha, además de otros componentes como el sulfuro de hidrógeno, el óxido, la suciedad y los olores. Este filtro funciona con un amplio rango de temperaturas y es compatible con casi cualquier cabezal de ducha. El Filtro de Ducha Berkey ™ protegerá tu piel y la de tu familia y os proveerá de agua de ducha limpia y segura.

Layla Palomo